Cuando solicitas un crédito hipotecario a cualquier banco, éste analiza tu situación financiera para asegurarse de que cuentas con los ingresos necesarios ante el pago de una deuda.

Así, la institución se protege contra las imposibilidades de pago y también te limita a ti en caso de que no puedas solventar un gasto más. El análisis que el banco realiza es con base en la información que tú proporcionas y algunos documentos que te piden al inicio de la solicitud como comprobantes de ingresos, reporte del buró de crédito, entre otros.

Por ello, te damos algunas razones por las que quizá no te aprueban un crédito. Es importante revisar por qué te rechazan y trabajar para mejorar tu situación financiera como tener un presupuesto mensual de gastos, comenzar a ahorrar y buscar fuentes alternas de ingresos.

Ingresos: La mayoría de los créditos hipotecarios piden un ingreso mínimo con el fin de asegurar que puedas soportar el pago mensual de la deuda. Generalmente solicitan tus ingresos mensuales sean tres veces lo que pagarás por tu hipoteca.

Buró de Crédito: Este reporte es utilizado por los bancos para conocer la forma en que pagas tus créditos. En caso de que presentes atrasos mayores a 90 días es probable que el banco rechace tu solicitud pues para ellos representa un riesgo prestar un monto dado a una persona con poca responsabilidad de pago.

Ingreso-deuda: Generalmente este lo calculan las instituciones financieras para conocer qué porcentaje de tus ingresos es destinado a tus deudas. De esta manera saben si eres capaz de soportar una deuda más y la manera en que afectaría el esquema de pagos del banco en caso de que caigas en incumplimiento. Es probable que te nieguen el crédito si tus deudas consumen más del 45% de tu ingreso.

Problemas legales: S refieren a la parte del inmueble. Algunas veces la casa o el terreno que planeas comprar esta intestado o no puede ser vendido por algun problema familiar entre los antiguos dueños.

Deudas del inmueble: Estas deudas están relacionadas con el pago de diversos servicios del gobierno como luz, gas, agua o predio. Procura que la casa esté al corriente con estos pagos pues el banco no va a querer en garantía una casa que tenga adeudos anteriores. Por otro lado también es importante que la casa no se encuentre ya hipotecada.

Inmueble inmatriculado: Esto significa que la propiedad no está escriturada. La inmatriculación es la inscripción al Registro Público de la Propiedad en un nivel anterior a la escrituración del inmueble. Este documento no genera por si misma el derecho de propietario o título de propiedad. Es decir, se hace el registro de la propiedad pero no se dan derechos al que registra.

Los bancos no aceptan este tipo de inmuebles pues no pueden ejercer ningún derecho sobre el mismo, como adjudicarse la casa en caso de incumplimiento.