Podemos dividir a este grupo en dos categorías: los solteros con hijos y sin hijos. En términos generales se trata de hombres y mujeres preocupados por su salud y apariencia física, ya sea por mantener el estilo de vida o por atraer nuevas parejas después de una separación. Este segmento busca incrementar su calidad de vida mediante un mejor uso del tiempo y la comodidad por lo que aprecian y reconocen las buenas ubicaciones y la accesibilidad.

Los solteros que no tienen hijos buscan servicios como supermercados, tintorería, gimnasio, centros de diversión, restaurantes y cines; mientras que los que tienen hijos prefieren parques públicos, espacios lúdicos controlados para los hijos y restaurantes familiares con área de juegos.

Pensando en el género también se pueda sub dividir a ambos segmentos: por lo general los hombres solteros y separados buscan departamento en lugar de casa o casa en condominio pues de esa manera cubren varias necesidades como la seguridad por ejemplo, las mujeres solteras sin hijos, si no viven con sus padres también prefieren departamentos, sin embargo las mujeres solteras con hijos también pueden buscar casas en condominio cuando estos cuentan con áreas comunes como jardín o ludoteca.

De acuerdo con el INEGI, el Distrito Federal cuenta con el mayor número de solteros en el país y es el tercer lugar nacional con número de personas divorciadas. También es en el Distrito donde las personas se casan a mayor edad y este dato aumenta con el nivel de escolaridad. Esto incrementa el número de personas que viven solas, o con compañeros de casa, sin embargo este número disminuye con la edad. Es más común encontrar personas que comparten casa por debajo de los 40 que por encima.

Es importante señalar que la proporción de solteros en México se repite en el DF, y es, del 100% de solteros el 40% es masculino mientras que el 60% es femenino, lo que abre un subgrupo con necesidades muy particulares a la hora tanto de rentar como de comprar.

Mujeres trabajadoras con y sin hijos, que necesitan maximizar el uso del tiempo pero también contar con el espacio y sistemas de pago, en caso de renta, más flexibles. En el sentido estricto este no es un nuevo segmento de población para el DF ya que desde hace más de 20 años este patrón existe y ha ido en aumento con los años, además es muy probable se mantenga en el futuro.

¿Rentan o compran?

En 2012, 15.5 por ciento de la población en México habitaba en vivienda rentada, mientras que la gran mayoría (63.6 por ciento) se asume como propietaria de su vivienda. Los hogares unipersonales, nucleares, ampliados y compuestos, optan por habitar viviendas propias. Sin embargo, los hogares conformados por corresidentes encuentran en el arrendamiento la mejor solución habitacional. Ello refleja el comportamiento de las personas en donde el arrendamiento podría ser una mejor opción que la propiedad, como es el caso de los hogares recién constituidos, los hogares migrantes o los hogares unipersonales.

Según datos de la Comisión Nacional de Vivienda el tipo de hogar que más recurre a la vivienda en renta es el hogar corresidente con un 67.8% del total. Le sigue el hogar unipersonal con 22.1% del total de viviendas en renta.

El tipo de vivienda ideal

Un hombre cercano a sus 40 años, separado, busca comprar una casa en una zona central de la Ciudad de México, sus requisitos son particulares ya que solo recibe a sus tres hijos dos fines de semana al mes. Por tanto, una vivienda con más de dos habitaciones le resulta muy grande para la mayor parte del tiempo. Comenta que encuentra la oferta muy convencional, con casas de dos o tres recámaras, sin estudio. El piensa que una casa con dos habitaciones y una sala de televisión o estudio puede ser su solución ya que así él puede usar la sala de televisión y convertirla en cuarto cuando lo visiten sus hijos, sin embargo no ha dado con un producto de estas características.

En otro caso, una mujer soltera sin hijos y con dos mascotas, buscaba departamento. En muchos lugares encontró restricciones para vivir con sus mascotas hasta que dio con un condominio horizontal pequeño en cercanía del Parque de los Venados. Ella trabaja en casa al ser fotógrafa y usa a diario el parque para ir con sus perros. Su casa es tipo loft, abierta y aunque pequeña, espaciosa. Su planta libre le permite convertirla en estudio o sala según sus necesidades.

Los supuestos anteriores reflejan las necesidades reales de vivienda del segmento de solteros cercanos a los cuarenta años. Este grupo necesita que la oferta inmobiliaria ofrezca productos que se ajusten a estas demandas, así que los desarrolladores tienen una tarea importante por hacer en los próximos años.